SE CAE EL INTENTO DE ENJUICIAR A LOS COMPAÑEROS DE ATE SUR
JUEZ RECHAZO LA QUERELLA DE MAGALLANES CONTRA 5 CUMPAS DE ATE SUR
Hoy finalmente tenemos la respuesta favorable del Juez ante la presentación efectuada por ATE Sur, un “recurso de excepcionalidad” que en realidad plantea que no existen razones fundadas para hacer lugar al intento de este represor de llevar a juicio oral y público a quienes lo denunciamos. Es un nuevo triunfo popular y reiteramos que esto es producto de la unidad y la lucha que supimos dar todos los que de una manera u otra participamos de esta campaña.
La querella por calumnas e injurias, iniciada por Magallanes contra 5 compañeros de ATE SUR fue rechazada por la justicia por falta de fundamentos.
Claramente la demanda era una "payasada" en terminos juridicos, pero era seria y grave la decisión de perseguir y judicializar a quienes habian impulsado junto a decenas de organizaciones y personalidades la campaña que desenmascaró al represor Magallanes, ex policía -Jefe de calle- durante la Dictadura, que llego en diciembre al Consejo escolar de Lomas en las listas del Frente para la Victoria.
Después que la movilización y el repudio popular lo obligó a renunciar 2 veces en menos de un mes -primero como presidente del Consejo Escolar y después del nuevo cargo en que lo designó el Intendente Insaurralde, en Villa Albertina-, este personaje pretendía enjuiciar por calumnias e injurias a los compañeros de ATE Sur.
En un verdadero mamarracho jurídico presentó como “pruebas” los volantes en que lo desenmascaramos como ex jefe de calle de la bonaerense durante la dictadura reciclado en política, insistiendo en que el juicio siga cuando el Juez lo informó de las objeciones que presentó ATE Sur, planteando que la querella NO TIENE SENTIDO, y pidiendo el cierre de la causa y sobreseimiento.
En el marco de la firme unidad lograda en la Campaña "Fuera Magallanes ya!! y expresada masivamente en movilizaciones, radios abiertas, pegatinas y volantes, la denuncia de Sara Peretti, madre de un militante desaparecido que fue detenida, encapuchada y esposada por Magallanes en 1978, y otros familiares dio lugar al inicio de una causa en la Justicia Federal.
Asi Magallanes empezo a perder el apoyo que hasta el momento lo habia sostenido y el 22 de febrero tuvo que renunciar al cargo de Presidente del Consejo Escolar. en medio de una nutrida y ruidosa movilizacion a las puertas del Consejo.
La noticia de que Insaurralde lo habia designado nuevamente en un cargo público, junto a citacion judicial a 5 compañeros de ATE en una causa por calumnias e injurias iniciada por Magallanes, renovo en los organizadores de la Campaña la indignación y la decision de seguir la lucha. Asi, en visperas del 24 de marzo, mientras los compañeros de ATE ratificaban ante el juez que Magallanes es un represor y como tal debe ser juzgado y no ocupar ningun cargo público, una nueva y masiva movilizacion cortaba Larroque frente a los Tribunales de Lomas, reclamando el cese de la persecusion a quienes lo habían denunciado.
El rechazo de la querella de Magallanes es un triunfo que nos anima a seguir la lucha contra la impunidad de los represores y contra la represion a toda lucha popular.
Un abrazo fraterno a todos quienes con su participacion y apoyo contribuyeron a ganar esta batalla.
Susana
viernes, junio 08, 2012
miércoles, mayo 23, 2012
Movilización contra la presencia de Alvaro Uribe
(AW) Distintos movimientos y organizaciones de colmbianos y colombianas radicadas en Argentina repudiaron lo ocurrido hoy en el Teatro Gran Rex, donde se encontró un explosivo supuestamente dirigido a el ex presidente Alvaro Uribe. Pero, al mismo tiempo, mantienen la actividad artístico-política convocada para mañana, donde denunciarán las responsabilidades del mandatario en la muerte y violación de los derechos humanos de miles de ciudadanos colombianos. Buenos Aires, mayo 22 de 2012 (Colectivos colombianos en Argentina) COMUNICADO A OPINIÓN PÚBLICA
Respecto a los hechos del día de hoy en el Teatro Gran Rex, las organizaciones convocantes a la actividad del día 23 de mayo contra la participación del expresidente Álvaro Uribe Vélez en el WON-Leadership, repudiamos lo ocurrido y consideramos que:
1. De esto no se puede derivar una criminalización o señalamientos contra nuestra actividad.
2. El día de mañana desarrollaremos una concentración artística y pacífica, que no atentará ni contra la integridad del ex presidente, ni contra la alteración del orden público.
3. Las organizaciones de derechos humanos y la Policía Federal están al tanto de la actividad, garantizando que ésta se desarrolle en los marcos legales como ejercicio pleno del derecho a la manifestación pacífica.
El ex presidente Uribe afronta en Colombia múltiples investigaciones por violación de los derechos humanos por parte de su gestión como presidente. Desde que abandonó el cargo su participación en este tipo de foros pretende desestabilizar políticamente la región, y abanderar la implementación de políticas de seguridad que tanto daño han causado en Colombia.
Ejemplo de ello son las más de 3000 ejecuciones extrajudiciales, 62.000 desaparecidos, cerca de 8000 presas y presos políticos, la infiltración paramilitar en todas las dependencias del Estado. Entre múltiples casos de corrupción y violación a los derechos humanos.
Justificamos nuestro derecho a manifestarnos en contra de este oscuro personaje. Y sabemos el acompañamiento de la sociedad y las organizaciones de derechos humanos de la Argentina en nuestra causa.
Firman:
Asamblea de Estudiantes Colombianos en Argentina, AECA - Colectivo Tinto, Mate y Resistencia - Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER - Movimiento Marcha Patriótica Capítulo Argentina - Colectivo Político América Mestiza
Este es el comunicado donde convocamos a rechazar la presencia de Álvaro Uribe en Buenos Aires:
La verdadera transformación de Colombia
A propósito de la presencia de Álvaro Uribe Vélez este 23 de mayo en el Gran Rex
Colombianxs residentes en Argentina nos pronunciamos contundentemente en contra de la presencia del expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez el día 23 de mayo en la ciudad de Buenos Aires, en el marco del WON Leadership, evento que responde a una estrategia política de intereses neoliberales contra los pueblos que luchan en América. En concordancia con ello, presenta a este nefasto personaje como un gran transformador de la realidad colombiana, "pacificada" y "altamente atractiva a la inversión extrajera" después de sus ocho largos años en el poder. Evidentemente, lo anterior es un atentado a la verdad sobre lo que significó su gobierno, que en nombre de la lucha contra el "terrorismo" cometió los crímenes más atroces contra el pueblo colombiano, dejando a su paso un país desangrado y saqueado por el capital transnacional.
Álvaro Uribe Vélez -quien antes de ser presidente fue declarado por el Pentágono como el No.82 en el ranking de los narcotraficantes más peligrosos del mundo- dejó un país con cerca de 5 millones de desplazadxs internxs, 62.000 desaparecidxs, 3.000 ejecuciones extrajudiciales, 70% de la población en condición de pobreza y miseria, el tercer puesto mundial en desigualdad económica, 12% de niñxs en condición de desnutrición crónica, 11% de desempleo, más de 7.500 prisionerxs políticxs, 6,5 millones de hectáreas despojadas al campesinado, el 52% de la tierra en manos del 1% de los propietarios, el país más peligroso del mundo para la organización sindical y uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo. Cerca del 6% del Producto Interno Bruto del país se destinó a la guerra, mientras la educación y la salud fueron fatalmente desfinanciadas y privatizadas.
Denunciamos que su Política de Seguridad Democrática, mostrada como ejemplo a seguir por otros gobiernos de la región, responde a lineamientos impuestos por Estados Unidos en el marco de la "lucha contra el narcotráfico y el terrorismo". Entre 2001 y 2010, a través del Plan Colombia -que se transformó en el Plan Patriota-, Estados Unidos destinó más de 5.000 millones de dólares a las Fuerzas Militares colombianas, posicionando al país como el tercer receptor en el mundo de ayuda militar estadounidense, además de operar desde siete bases en territorio colombiano. En el mismo periodo se negoció la firma del Tratado de Libre Comercio, que lo único que hace es acentuar las asimetrías sociales y legalizar la usurpación de los recursos naturales que pertenecen al pueblo.
Durante toda su vida política, Álvaro Uribe Vélez ha tenido nexos comprobados con grupos paramilitares, y como producto de ello, hoy por hoy varios de los miembros de su gabinete están procesados judicialmente. Sínicamente, en su calidad de expresidente, creó una fundación vinculada a la derecha más recalcitrante del hemisferio, mediante la que se promueve la impunidad y la desarticulación de los procesos de transformación social en América.
Aunque compañerxs han sido arrestadxs y criminalizadxs, madres siguen buscando a sus hijxs desaparecidxs, niñxs han visto masacrar sus familias y pueblos enteros han sido convertidos en fosas comunes, el pueblo colombiano resiste dignamente. Hacemos un llamado a la solidaridad de los pueblos del mundo, entendiendo que el modelo impulsado por Uribe no es asunto del pasado, por el contrario se sigue profundizando con el gobierno de Juan Manuel Santos y se convierte en amenaza latente para toda la región.
Asamblea de Estudiantes Colombianos en Argentina, AECA - Colectivo Tinto, Mate y Resistencia - Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER - Movimiento Marcha Patriótica Capítulo Argentina - Colectivo Político América Mestiza
domingo, mayo 20, 2012
Repudiamos la presencia de Alvaro Uribe en Buenos Aires
Concentración en el Obelisco, 23 de Mayo, 14 hrs
Colombianxs residentes en Argentina nos pronunciamos contundentemente en contra de la presencia del expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez el día 23 de mayo en la ciudad de Buenos Aires, en el marco del WON Leadership, evento que responde a una estrategia política de intereses neoliberales contra los pueblos que luchan en América. En concordancia con ello, presenta a este nefasto personaje como un gran transformador de la realidad colombiana, “pacificada” y “altamenteatractiva a la inversión extrajera” después de sus ocho largos años en el poder. Evidentemente, lo anterior es un atentado a la verdad sobre lo que significó su gobierno, que en nombre de la lucha contra el “terrorismo” cometió los crímenes más atroces contra el pueblo colombiano, dejando a su paso un país desangrado y saqueado por el capital transnacional.
Álvaro Uribe Vélez –quien antes de ser presidente fue declarado por el Pentágono como el No.82 en el ranking de los narcotraficantes más peligrosos del mundo– dejó un país con cerca de 5 millones de
desplazadxs internxs, 62.000 desaparecidxs, 3.000 ejecuciones extrajudiciales, 70% de la población en condición de pobreza ymiseria, el tercer puesto mundial en desigualdad económica, 12% de
niñxs en condición de desnutrición crónica, 11% de desempleo, más de 7.500 prisionerxs políticxs, 6,5 millones de hectáreas despojadas al campesinado, el 52% de la tierra en manos del 1% de los propietarios, el país más peligroso del mundo para la organización sindical y uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo. Cerca del 6% del Producto Interno Bruto del país se destinó a la guerra, mientras la educación y la salud fueron fatalmente desfinanciadas y privatizadas.
Denunciamos que su Política de Seguridad Democrática, mostrada como ejemplo a seguir por otros gobiernos de la región, responde a lineamientos impuestos por Estados Unidos en el marco de la “luchacontra el narcotráfico y el terrorismo”. Entre 2001 y 2010, a través del Plan Colombia –que se transformó en el Plan Patriota–, Estados Unidos destinó más de 5.000 millones de dólares a las Fuerzas Militares colombianas, posicionando al país como el tercer receptor en el mundo de ayuda militar estadounidense, además de operar desde siete bases en territorio colombiano. En el mismo periodo se negoció la firma del Tratado de Libre Comercio, que lo único que hace es acentuar
las asimetrías sociales y legalizar la usurpación de los recursos naturales que pertenecen al pueblo.
Durante toda su vida política, Álvaro Uribe Vélez ha tenido nexos comprobados con grupos paramilitares, y como producto de ello, hoy por hoy varios de los miembros de su gabinete están procesados judicialmente. Sínicamente, en su calidad de expresidente, creó una fundación vinculada a la derecha más recalcitrante del hemisferio, mediante la que se promueve la impunidad y la desarticulación de los procesos de transformación social en América.
Aunque compañerxs han sido arrestadxs y criminalizadxs, madres siguen buscando a sus hijxs desaparecidxs, niñxs han visto masacrar sus familias y pueblos enteros han sido convertidos en fosas comunes, el pueblo colombiano resiste dignamente. Hacemos un llamado a la solidaridad de los pueblos del mundo, entendiendo que el modelo impulsado por Uribe no es asunto del pasado, por el contrario se sigue profundizando con el gobierno de Juan Manuel Santos y se convierte en amenaza latente para toda la región.
Asamblea de Estudiantes Colombianos en Argentina, AECA - Colectivo Tinto, Mate y Resistencia - Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia, REDHER - Movimiento Marcha Patriótica Capítulo Argentina - Colectivo Político América Mestiza
lunes, mayo 14, 2012
NO PASARAN!
Prensa Unión de Asambleas Ciudadanas
Informa
14 de mayo de 2012
NI CON CAMIONES,
NI CON PALOS,
NI CON BALA
No es
NO!
El pasado
sábado 12 de mayo, la policía de Fiambalá que escoltaba a tres camiones de
transporte vacíos de la empresa Bajo de la Alumbrera en camino hacia Chile,
reprimió salvajemente a miembros de la Asamblea de Ciudadanos por el Agua y por
la Vida, de Tinogasta, que cumplían sus guardias en la ruta nacional 60 con el
fin de evitar el paso de los camiones con explosivos, químicos y maquinaria para
ser utilizados por la megaminera. En este acto, la policía detuvo a tres
compañeros: Darío Moreno de Tinogasta, Ezequiel Koch de Chilecito y Eduardo Argañaráz de San Fernando del Valle de
Catamarca, que se encontraban acompañando la lucha de la asamblea. Los
asambleístas no fueron trasladados a la comisaría de Tinogasta, sino que fueron
llevados, incomunicados, al pueblo de Fiambalá, a más de 50km, golpeándolos
durante el camino. Por aproximadamente dos horas no se supo el paradero de los
compañeros, siendo virtualmente secuestrados por las fuerzas
represivas.
El pueblo de
Tinogasta respondió rápidamente ante estos hechos. Además de mantenerse activos
en la ruta, llevaron adelante un escrache a la comisaría, exigiendo la aparición
de los compañeros detenidos. También se llevaron a cabo concentraciones, radios
abiertas y conferencias de prensa en distintos lugares del país, entre otros,
San Salvador de Jujuy, Departamentos de Quebracho y Villa Ojo de Agua
(Santiago del Estero), Andalgalá (Catamarca), San Miguel de Tucumán, Mendoza
capital, Chilecito (La Rioja), La Rioja capital, Córdoba capital y Ciudad de
Buenos Aires.
Lejos de
amedrentar a quienes luchan contra le megaminería, la represión y persecución
fortalecieron el bloqueo selectivo e informativo, el cual se mantiene en pie
desde el 29 de enero de este año.
Luego de
varias horas de presión popular en todo el país, los luchadores fueron
liberados.
Estos sucesos
se enmarcan en una serie de acciones por parte de todas las aristas
gubernamentales. Los gobiernos no proponen ningún tipo de diálogo a la asamblea,
sólo hay represión, presiones de todo tipo que intentan comprar voluntades y
acusaciones infundadas.
Por un lado,
el intendente municipal Hugo “grillo” Ávila, siguiendo los lineamientos de “su”
gobernadora y “su” presidenta, lleva adelante una campaña mediática para
desprestigiar y quitar legitimidad la lucha de los compañeros y
compañeras que, por más de 100 días, vienen sosteniendo el bloqueo selectivo e
informativo sobre la ruta nacional 60.
Por el otro, el gobierno provincial de Lucía
Corpacci, del Frente para la Victoria, avanza con el desarrollo de la
megaminería, conformando la Organización Federal de Estados Mineros (OFEMI), y
desoyendo los reclamos de quienes hace años se encuentran exigiendo por el
cierre de las empresas megamineras en la provincia. Al mismo tiempo, reprime y
judicializa a todas las asambleas en lucha de la provincia, además de avalar las
patotas promineras gestadas por las empresas transnacionales. En este sentido,
no alcanzó con las amenazas del presidente de la Corte de Justicia de Catamarca,
José Ricardo Cáceres, quien llegó a plantear que se iba a levantar los cortes
así fuera usando "perros, camiones hidrantes, gases y balas de goma". Las
palabras se hicieron acciones a través de la imputación de 51 asambleístas de
Tinogasta con argumentos inventados como desobediencia judicial, el
entorpecimiento del tránsito terrestre e incluso la figura de atentado.
Finalmente, el
gobierno nacional se embarca en una campaña permanente por desacreditar las
luchas contra la megaminería. La creación de falsos argumentos, acompañados por
el ya conocido intento maniqueísta de desviar los conflictos a posturas de
blanco sobre negro, no hacen más que confundir los puntos centrales del
conflicto. Intentan esconder lo evidente: la sociedad de este gobierno con las
empresas transnacionales, en detrimento de los intereses del pueblo. Cristina
Fernández impulsa un falso debate que no ha calado en la población: “minería sí
o minería no”.
Como dijimos en anteriores
oportunidades, este gobierno sostiene un modelo que expresa lo más rancio del
consenso de Washington y el neoliberalismo impuesto por el Banco Mundial en toda
América Latina en los ’90. Sostiene un modelo que prioriza la exportación de
materias primas, que genera millonarias ganancias para unas pocas empresas, por
sobre las necesidades de nuestros pueblos. Prioriza el saqueo de nuestros
bienes comunes, la destrucción de nuestras montañas, el deterioro de nuestras
economías regionales y la enfermedad de nuestras poblaciones en pos del
desarrollo de sólo unos pocos.
Quienes luchamos contra este modelo
creemos que es necesario trabajar en un debate social que signifique dejar de
pensar que vivimos en un ‘postneoliberalismo’, cuando actualmente se da
continuidad y se profundizan las increíbles prebendas que la legislación del
menemismo (Ley 24.196 y correlativas) le otorgan a las grandes transnacionales
mineras, hoy usufructuarias del agua y los minerales de nuestra cordillera. Es
necesario que el gobierno deje de hablar de ‘políticas de inclusión social’
cuando se promueve un modelo minero-extractivista con nulo impacto en el empleo
y efectos negativos en la matriz energética y productiva del país. Finalmente,
exigimos un debate que no apele irresponsablemente a sentimientos nacionalistas
para embanderar la defensa de la soberanía y usarla en contra de quienes estamos
también luchando contra las nuevas modalidades del colonialismo, por este
gobierno profundizado.
Y nuestra
lucha suma innumerables gestos de apoyo a lo largo y ancho del país. La
represión y persecución de nuestros compañeros no hace más que multiplicar las
voces de más y más vecinos, asambleas y organizaciones sociales, que reclaman
porque se respete la autodeterminación de los pueblos en lucha contra la
megaminería.
Desde la Unión
de Asambleas Ciudadanas acompañamos con un sinnúmero de acciones. Desde la
declaración del carácter nacional del bloqueo selectivo e informativo de
Tinogasta, hasta el impulso de una carta pública en apoyo al bloqueo que fue
acompañada por aproximadamente 100 asambleas, agrupaciones estudiantiles,
organismos de Derechos Humanos y organizaciones sociales de todo el país. Desde
el inicio de la “Campaña Nacional por la Soberanía, contra el Saqueo y la
Contaminación” a principios de abril en la mismísima plaza principal de
Tinogasta, hasta nuestra presencia en las calles, acompañando y apoyando las
medidas de quienes se encuentran en los cortes.
¡Tinogasta resiste!
¡Ni una megaminera más en Argentina!
¡Si tocan a uno, nos tocan a todos!
¡Derogación
de las Leyes mineras!
¡Desprocesamiento YA de los luchadores y
luchadoras!
¡Derogación
de la Ley Antiterrorista!
¡Paren de
reprimir!
¡Respeto a la
Autodeterminación de los Pueblos!
¡Cuidado del
agua, derecho fundamental para la vida de todos y todas!
domingo, mayo 06, 2012
194 Aniversario del nacimiento de Carlos Marx - EL CAPITALISMO Y LA CIENCIA
por Horacio Rovito, Colectivo Avanzar por la unidad del pueblo
Este artículo de Carlos Marx que transcribimos a continuación, lo escribió en el año 1863, hace nada más y nada menos que 149 años, definiendo aquí el papel y la ubicación de la ciencia en la sociedad capitalista.
En este sentido, subraya que en las condiciones del capitalismo, la ciencia, progreso del pensamiento humano, es explotada por la burguesía. El capital, que no crea la ciencia, la utiliza y se apropia de sus frutos.
Es de fundamental importancia la tesis de Marx, plenamente vigente, según la cual en el capitalismo la ciencia, los avances tecnológicos, son hostiles al trabajo, lo sojuzga y contribuye al reforzamiento de la explotación de la clase obrera – que por supuesto no desaparece -, de modo tal que hace aún más necesaria la lucha por su emancipación definitiva, ya que esta no se logrará por medio de una “revolución tecnológica y cibernética”, como algunos intelectuales posmodernos nos prometen.
Por lo expresado, la burguesía tiende justamente a situar el desarrollo de la ciencia en el centro de sus preocupaciones. Cada vez más la producción misma pasa a ser prácticamente un subsistema derivado de la ciencia, comenzando a desempeñar un papel de creciente importancia no sólo los medios de producir productos, sino también los “medios de producir conocimientos científicos”. Se va conformando así una nueva capa social, al servicio del bloque de poder dominante, al que algunos investigadores sociales ya han calificado con el nombre de “burotecnocracia”.
Por cierto que se sigue acentuando con una mayor intensidad la tendencia histórica a desplazar el trabajo manual por el trabajo intelectual, lo cual obliga a estudiar constantemente las modificaciones en la estructura interna y características del proletariado de cada país.
Asimismo, la producción, como fenómeno intrínseco del capitalismo, se va concentrando en un número más reducido de grandes empresas a dimensión mundial, los dueños del planeta, capaces de sobrevivir al desafío competitivo más exigente y feroz, en especial en épocas de crisis como en la actualidad, y determinado también por la necesidad de un muy elevado nivel de inversión.
En definitiva, nuestro deseo es que este texto de Marx, quizás algo olvidado, y su genial visión de futuro, contribuya a reflexionar seriamente sobre la necesidad de estudiar, profundizar y analizar una realidad en permanente movimiento y cambio, con el insustituible instrumento metodológico de la dialéctica revolucionaria, y como única forma de encontrar caminos para poder transformar la sociedad, saliéndole a la vez al paso a todo tipo de desviación oportunista, que niega de una u otra manera la vigencia del marxismo.
Responde a la vez al concepto compartido de que hay que respetar siempre a aquellos en cuyos hombros nos hemos apoyado, y volver constantemente a ellos para proyectarnos, impulsados por su espíritu innovador, con más lucidez, creatividad y firmeza hacia un mundo mejor, un nuevo humanismo, socialista.
Al mismo tiempo, esta es una categórica demostración de que la socialdemocracia, la “centroizquierda” o el progresismo, con su vieja prédica del capitalismo humano o “serio”, no son los sepultureros del sistema sino sus salvadores, en un proceso de continuidad con genocidas golpes cívico-militares, toda vez que sean necesarios para “escarmentar” a los pueblos y terminar con las rebeliones y los “terroristas” que las motivan.
Es ineludible entonces escuchar al Che, cuando nos dice:”Si fuéramos capaces de unirnos, que bello sería el futuro y que cercano”.-
“La producción en masa – o cooperación en gran escala con empleo del maquinismo – comienza por someter en gran escala las fuerzas naturales – viento, agua, vapor, electricidad – al proceso de producción directa: los transforma en agentes del trabajo social (en la agricultura, bajo sus formas precapitalistas, el trabajo humano aparece más bien como auxiliar del proceso natural, al que no domina). En cuanto tales, estas fuerzas naturales no cuestan nada, no son producto del trabajo humano.
Pero su apropiación no se opera sino por intermedio de las máquinas, las cuales sí cuestan algo, por ser el producto de un trabajo anterior. Por consiguiente, como agentes del proceso de trabajo, las fuerzas naturales sólo son apropiadas por medio de las máquinas y por los poseedores de máquinas.
Como estos agentes naturales no cuestan nada, se incorporan al proceso de trabajo sin incorporarse al proceso productor de valor. Aumentan la productividad del trabajo sin aumentar el valor del producto, sin añadir nada al valor de las mercancías. Por el contrario, cada mercancía tomada en particular disminuye, porque la masa de las mercancías producidas en el mismo tiempo de trabajo aumenta y, en consecuencia, el valor de cada parte alícuota de la masa se reduce. En la medida en que estas mercancías entran en la reproducción de la fuerza de trabajo, el valor de esta fuerza de trabajo disminuye; en otros términos, el tiempo de trabajo necesario para la reproducción del salario se reduce y el tiempo de sobre trabajo se prolonga. En este sentido, las fuerzas naturales son apropiadas ellas mismas por el capital. No es que se eleven el valor de las mercancías; al contrario, lo reducen y entran en el proceso de trabajo sin entrar en el proceso creador de valor. El empleo en gran escala de estas fuerzas naturales sólo es posible allí donde el propio maquinismo es empleado en gran escala y donde, por consiguiente, existe la concentración correspondiente de obreros y la cooperación de estos obreros sometidos al capital.
La utilización de agentes naturales – en cierta medida, su incorporación al capital – coincide con el desarrollo de la ciencia como factor autónomo del proceso de producción. Cuando el proceso de producción se convierte en una aplicación de la ciencia, la ciencia, a la inversa, se convierte en un factor o, por así decirlo, en una función del proceso de producción.
Todo descubrimiento sirve de base a un nuevo procedimiento, a un nuevo perfeccionamiento de los métodos de producción. Solo con el modo de producción capitalista se pone la ciencia al servicio del proceso de producción directa, mientras que, a la inversa, el desarrollo de la producción proporciona el medio de dominar teóricamente la naturaleza. La ciencia adquiere, pues, la vocación de ser un medio de producción de riquezas, un medio de enriquecimiento,
Con este modo de producción se plantea por primera vez problemas prácticos que solo pueden ser resueltos científicamente. Sólo entonces, con las necesidades del proceso de producción en sí mismo, se hacen experiencias y observaciones a un nivel tal que permiten, que necesitan incluso, la aplicación de la ciencia, el progreso teórico de la humanidad. Por cierto, el capital no crea la ciencia, pero la explota, la incorpora al proceso de producción. Pero al mismo tiempo se produce una separación de la ciencia, entendida como ciencia aplicada a la producción, y del trabajo directo; mientras que en las etapas anteriores de la producción la suma de conocimientos es reducida , las experiencias están directamente ligadas al trabajo mismo, la ciencia no puede desarrollarse como una fuerza autónoma, separada del trabajo; de modo que en general sólo se extiende muy lentamente y en pequeña escala ( aprendizaje empírico de los “secretos” de cada oficio ). El cerebro y la mano no están todavía separados.
El Sr. Howell (uno de los inspectores de fábricas) dice: “Según las mejores autoridades en la materia, parecería que el trabajo en la fábrica es una especie de trabajo de fuerza inferior que no recurre al ejercicio de las facultades mentales”, y cita en estos términos a los mismos patrones: “Los obreros deberían tener siempre presente que su trabajo es una forma inferior del trabajo especializado, que no por eso es más fácil adquirirlo y remunerarlo mejor por su calidad, una forma que un aprendizaje rápido y poco costoso no pueda proporcionar más rápida y abundantemente… Las máquinas del patrón tienen, en realidad, un papel más importante en la producción que el trabajo y la calificación del obrero, cuya educación se hace en seis meses y está al alcance de cualquier obrero” (Pag. 17, The Masters Spinners and Manufacturers…).
La palabra “fábrica”, tal como ha sido dada en la cláusula de interpretación de la Factory Act de 1884 ( 7mo. Año del reinado de Victoria, art. 15, inc. 73) se define así: “La palabra fábrica será tomada en el sentido de edificios y lugares o en el recinto de los cuales el vapor, el agua o toda otra fuerza mecánica sean utilizados para mover o accionar máquinas destinadas a la preparación ,tratamiento o elaboración final, o para todo proceso que entre en el tratamiento del algodón , etc…(que el objeto que concurre a hacer que una fábrica sea propiamente lo que es, se trate de algodón, crin, seda, lino, cáñamo, yute, hay que atribuirlo, como es evidente, a las condiciones locales: esto no es esencial en la fábrica). Si las máquinas son calificadas aquí de “máquinas del patrón”, si la función de las mismas está asimilada a la función del patrón, en el proceso de producción (the business of production ) sucede absolutamente lo mismo con la ciencia incorporada a estas máquinas, o a los procedimientos de fabricación , a los procesos químicos, etc. La ciencia aparece como una potencia extraña y hostil al trabajo, al cual sojuzga; Por una parte, su aplicación es la concentración ; por otra, la transformación de los conocimientos , observaciones, secretos de oficios trasmitidos empíricamente, en ciencia, en análisis del proceso de producción , por aplicación de las ciencias de la naturaleza al proceso natural de la producción . Su aplicación reposa, pues, en la separación entre las fuerzas intelectuales del saber y los conocimientos y la habilidad del trabajador individual; así como la concentración y el desarrollo de las condiciones de producción y su transformación en capital reposan en el hecho de que el trabajador es despojado, separado de esas mismas condiciones de producción.
El trabajo en la fábrica no deja al trabajador más que el conocimiento de algunos manipuleos; con él quedan anuladas las leyes de aprendizaje; la lucha librada por el Estado, etc., para que los trabajadores jóvenes sepan por lo menos leer y escribir, muestra que esta aplicación de la ciencia al proceso de producción coincide con el sofocamiento de todo desarrollo intelectual en los actos de la fabricación. Es cierto que se educa a un pequeño número de trabajadores calificados, pero esto nada es en comparación con la masa se trabajadores “descultivados”.
Por otra parte, dos cosas resultan claras: el desarrollo de las mismas ciencias de la naturaleza (y estas constituyen la base de toda ciencia), como de todo saber relativo a la producción, se opera a su vez sobre la base de la producción capitalista, que en gran parte les crea, por primera vez, los medios materiales de investigación, observación y experimentación. Los hombres de ciencia, en la medida que la ciencia se utiliza por el capital como medio de enriquecimiento, que por el mismo motivo llega a ser un medio de enriquecimiento para los que la desarrollan, entran en concurrencia entre sí para encontrar su aplicación práctica. Por otra parte, el descubrimiento llega a ser un oficio en sí. En estas condiciones el factor científico halla con la producción capitalista un desarrollo – esta vez conciente - , es empleado y llevado a un grado tal, que en las épocas anteriores no han podido imaginar siquiera.”-
Carlos MARX.
Este artículo de Carlos Marx que transcribimos a continuación, lo escribió en el año 1863, hace nada más y nada menos que 149 años, definiendo aquí el papel y la ubicación de la ciencia en la sociedad capitalista.
En este sentido, subraya que en las condiciones del capitalismo, la ciencia, progreso del pensamiento humano, es explotada por la burguesía. El capital, que no crea la ciencia, la utiliza y se apropia de sus frutos.
Es de fundamental importancia la tesis de Marx, plenamente vigente, según la cual en el capitalismo la ciencia, los avances tecnológicos, son hostiles al trabajo, lo sojuzga y contribuye al reforzamiento de la explotación de la clase obrera – que por supuesto no desaparece -, de modo tal que hace aún más necesaria la lucha por su emancipación definitiva, ya que esta no se logrará por medio de una “revolución tecnológica y cibernética”, como algunos intelectuales posmodernos nos prometen.
Por lo expresado, la burguesía tiende justamente a situar el desarrollo de la ciencia en el centro de sus preocupaciones. Cada vez más la producción misma pasa a ser prácticamente un subsistema derivado de la ciencia, comenzando a desempeñar un papel de creciente importancia no sólo los medios de producir productos, sino también los “medios de producir conocimientos científicos”. Se va conformando así una nueva capa social, al servicio del bloque de poder dominante, al que algunos investigadores sociales ya han calificado con el nombre de “burotecnocracia”.
Por cierto que se sigue acentuando con una mayor intensidad la tendencia histórica a desplazar el trabajo manual por el trabajo intelectual, lo cual obliga a estudiar constantemente las modificaciones en la estructura interna y características del proletariado de cada país.
Asimismo, la producción, como fenómeno intrínseco del capitalismo, se va concentrando en un número más reducido de grandes empresas a dimensión mundial, los dueños del planeta, capaces de sobrevivir al desafío competitivo más exigente y feroz, en especial en épocas de crisis como en la actualidad, y determinado también por la necesidad de un muy elevado nivel de inversión.
En definitiva, nuestro deseo es que este texto de Marx, quizás algo olvidado, y su genial visión de futuro, contribuya a reflexionar seriamente sobre la necesidad de estudiar, profundizar y analizar una realidad en permanente movimiento y cambio, con el insustituible instrumento metodológico de la dialéctica revolucionaria, y como única forma de encontrar caminos para poder transformar la sociedad, saliéndole a la vez al paso a todo tipo de desviación oportunista, que niega de una u otra manera la vigencia del marxismo.
Responde a la vez al concepto compartido de que hay que respetar siempre a aquellos en cuyos hombros nos hemos apoyado, y volver constantemente a ellos para proyectarnos, impulsados por su espíritu innovador, con más lucidez, creatividad y firmeza hacia un mundo mejor, un nuevo humanismo, socialista.
Al mismo tiempo, esta es una categórica demostración de que la socialdemocracia, la “centroizquierda” o el progresismo, con su vieja prédica del capitalismo humano o “serio”, no son los sepultureros del sistema sino sus salvadores, en un proceso de continuidad con genocidas golpes cívico-militares, toda vez que sean necesarios para “escarmentar” a los pueblos y terminar con las rebeliones y los “terroristas” que las motivan.
Es ineludible entonces escuchar al Che, cuando nos dice:”Si fuéramos capaces de unirnos, que bello sería el futuro y que cercano”.-
“La producción en masa – o cooperación en gran escala con empleo del maquinismo – comienza por someter en gran escala las fuerzas naturales – viento, agua, vapor, electricidad – al proceso de producción directa: los transforma en agentes del trabajo social (en la agricultura, bajo sus formas precapitalistas, el trabajo humano aparece más bien como auxiliar del proceso natural, al que no domina). En cuanto tales, estas fuerzas naturales no cuestan nada, no son producto del trabajo humano.
Pero su apropiación no se opera sino por intermedio de las máquinas, las cuales sí cuestan algo, por ser el producto de un trabajo anterior. Por consiguiente, como agentes del proceso de trabajo, las fuerzas naturales sólo son apropiadas por medio de las máquinas y por los poseedores de máquinas.
Como estos agentes naturales no cuestan nada, se incorporan al proceso de trabajo sin incorporarse al proceso productor de valor. Aumentan la productividad del trabajo sin aumentar el valor del producto, sin añadir nada al valor de las mercancías. Por el contrario, cada mercancía tomada en particular disminuye, porque la masa de las mercancías producidas en el mismo tiempo de trabajo aumenta y, en consecuencia, el valor de cada parte alícuota de la masa se reduce. En la medida en que estas mercancías entran en la reproducción de la fuerza de trabajo, el valor de esta fuerza de trabajo disminuye; en otros términos, el tiempo de trabajo necesario para la reproducción del salario se reduce y el tiempo de sobre trabajo se prolonga. En este sentido, las fuerzas naturales son apropiadas ellas mismas por el capital. No es que se eleven el valor de las mercancías; al contrario, lo reducen y entran en el proceso de trabajo sin entrar en el proceso creador de valor. El empleo en gran escala de estas fuerzas naturales sólo es posible allí donde el propio maquinismo es empleado en gran escala y donde, por consiguiente, existe la concentración correspondiente de obreros y la cooperación de estos obreros sometidos al capital.
La utilización de agentes naturales – en cierta medida, su incorporación al capital – coincide con el desarrollo de la ciencia como factor autónomo del proceso de producción. Cuando el proceso de producción se convierte en una aplicación de la ciencia, la ciencia, a la inversa, se convierte en un factor o, por así decirlo, en una función del proceso de producción.
Todo descubrimiento sirve de base a un nuevo procedimiento, a un nuevo perfeccionamiento de los métodos de producción. Solo con el modo de producción capitalista se pone la ciencia al servicio del proceso de producción directa, mientras que, a la inversa, el desarrollo de la producción proporciona el medio de dominar teóricamente la naturaleza. La ciencia adquiere, pues, la vocación de ser un medio de producción de riquezas, un medio de enriquecimiento,
Con este modo de producción se plantea por primera vez problemas prácticos que solo pueden ser resueltos científicamente. Sólo entonces, con las necesidades del proceso de producción en sí mismo, se hacen experiencias y observaciones a un nivel tal que permiten, que necesitan incluso, la aplicación de la ciencia, el progreso teórico de la humanidad. Por cierto, el capital no crea la ciencia, pero la explota, la incorpora al proceso de producción. Pero al mismo tiempo se produce una separación de la ciencia, entendida como ciencia aplicada a la producción, y del trabajo directo; mientras que en las etapas anteriores de la producción la suma de conocimientos es reducida , las experiencias están directamente ligadas al trabajo mismo, la ciencia no puede desarrollarse como una fuerza autónoma, separada del trabajo; de modo que en general sólo se extiende muy lentamente y en pequeña escala ( aprendizaje empírico de los “secretos” de cada oficio ). El cerebro y la mano no están todavía separados.
El Sr. Howell (uno de los inspectores de fábricas) dice: “Según las mejores autoridades en la materia, parecería que el trabajo en la fábrica es una especie de trabajo de fuerza inferior que no recurre al ejercicio de las facultades mentales”, y cita en estos términos a los mismos patrones: “Los obreros deberían tener siempre presente que su trabajo es una forma inferior del trabajo especializado, que no por eso es más fácil adquirirlo y remunerarlo mejor por su calidad, una forma que un aprendizaje rápido y poco costoso no pueda proporcionar más rápida y abundantemente… Las máquinas del patrón tienen, en realidad, un papel más importante en la producción que el trabajo y la calificación del obrero, cuya educación se hace en seis meses y está al alcance de cualquier obrero” (Pag. 17, The Masters Spinners and Manufacturers…).
La palabra “fábrica”, tal como ha sido dada en la cláusula de interpretación de la Factory Act de 1884 ( 7mo. Año del reinado de Victoria, art. 15, inc. 73) se define así: “La palabra fábrica será tomada en el sentido de edificios y lugares o en el recinto de los cuales el vapor, el agua o toda otra fuerza mecánica sean utilizados para mover o accionar máquinas destinadas a la preparación ,tratamiento o elaboración final, o para todo proceso que entre en el tratamiento del algodón , etc…(que el objeto que concurre a hacer que una fábrica sea propiamente lo que es, se trate de algodón, crin, seda, lino, cáñamo, yute, hay que atribuirlo, como es evidente, a las condiciones locales: esto no es esencial en la fábrica). Si las máquinas son calificadas aquí de “máquinas del patrón”, si la función de las mismas está asimilada a la función del patrón, en el proceso de producción (the business of production ) sucede absolutamente lo mismo con la ciencia incorporada a estas máquinas, o a los procedimientos de fabricación , a los procesos químicos, etc. La ciencia aparece como una potencia extraña y hostil al trabajo, al cual sojuzga; Por una parte, su aplicación es la concentración ; por otra, la transformación de los conocimientos , observaciones, secretos de oficios trasmitidos empíricamente, en ciencia, en análisis del proceso de producción , por aplicación de las ciencias de la naturaleza al proceso natural de la producción . Su aplicación reposa, pues, en la separación entre las fuerzas intelectuales del saber y los conocimientos y la habilidad del trabajador individual; así como la concentración y el desarrollo de las condiciones de producción y su transformación en capital reposan en el hecho de que el trabajador es despojado, separado de esas mismas condiciones de producción.
El trabajo en la fábrica no deja al trabajador más que el conocimiento de algunos manipuleos; con él quedan anuladas las leyes de aprendizaje; la lucha librada por el Estado, etc., para que los trabajadores jóvenes sepan por lo menos leer y escribir, muestra que esta aplicación de la ciencia al proceso de producción coincide con el sofocamiento de todo desarrollo intelectual en los actos de la fabricación. Es cierto que se educa a un pequeño número de trabajadores calificados, pero esto nada es en comparación con la masa se trabajadores “descultivados”.
Por otra parte, dos cosas resultan claras: el desarrollo de las mismas ciencias de la naturaleza (y estas constituyen la base de toda ciencia), como de todo saber relativo a la producción, se opera a su vez sobre la base de la producción capitalista, que en gran parte les crea, por primera vez, los medios materiales de investigación, observación y experimentación. Los hombres de ciencia, en la medida que la ciencia se utiliza por el capital como medio de enriquecimiento, que por el mismo motivo llega a ser un medio de enriquecimiento para los que la desarrollan, entran en concurrencia entre sí para encontrar su aplicación práctica. Por otra parte, el descubrimiento llega a ser un oficio en sí. En estas condiciones el factor científico halla con la producción capitalista un desarrollo – esta vez conciente - , es empleado y llevado a un grado tal, que en las épocas anteriores no han podido imaginar siquiera.”-
Carlos MARX.
miércoles, mayo 02, 2012
lunes, abril 30, 2012
El Primero de Mayo en Argentina según el legendario anarquista Osvaldo Bayer
Spies grita: "la voz que vais a sofocar será más poderosa en el futuro que cuantas palabras pudiera yo decir ahora". Escrito por el independentista cubano José Martí, entonces corresponsal en Chicago para el diario La Nación de Argentina, relatando parte de lo que fue el ahorcamiento de los anarquistas que participaron del Primero de Mayo de 1886
Andrés Figueroa Cornejo
En una clase magistral a salón colmado, el inagotable luchador social, anarquista, historiador, escritor y periodista Osvaldo Bayer, ofreció una completa exposición nombrada ‘1890-2012, historia del Primero de Mayo en la Argentina, de los anarquistas a los piqueteros'.
"Bienvenida, querida ‘Galle'" fue lo primero que dijo el autor de ‘La Patagonia Rebelde', cuando avizoró entre los concurrentes a Karina Germano recientemente liberada condicionalmente de un cautiverio político de una década.
El conocido periodista Herman Schiller perseguido por Mauricio Macri, jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, quien ahora silenció el programa ‘Leña al Fuego' que Herman conduce, fue el encargado de las moderaciones. Schiller, reconocido hombre de la izquierda argentina, miembro de la comunidad judía y amigo incombustible de la causa del pueblo palestino, presentó tanto a Ovaldo Bayer, como también al diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur).
CHICAGO, AÑO CERO
Osvaldo Bayer dedicó la primera parte de su alocución a evocar el origen genuino del Primero de Mayo. Su voz segura y pausada expresó, "1886...¡Qué acontecimiento histórico! La primera huelga por las 8 horas de trabajo en Chicago y cómo quedo para siempre en la historia. Nadie recuerda cuando el capitalismo hizo sus primeros actos en la Edad Media; nadie recuerda a los ‘célebres generales'. Pero permanentemente se recuerda la lucha de los Mártires de Chicago. Personajes increíbles: cuánta generosidad, cuántos sueños convertidos en realidad". Y agrega que "El Congreso de la Internacional Socialista en Ginebra resolvió en 1866 iniciar el combate por las 8 horas de trabajo. Los primeros que cumplieron con el acuerdo fueron los sindicatos norteamericanos de Chicago, que en aquel tiempo eran todos de filiación anarquista. Así decidieron hacer el primer paro el Primero de Mayo de 1886 por la implementación de las 8 horas de trabajo. Decían que el ser humano también precisa de tiempo para otras cosas. 8 horas de trabajo, 8 horas de sueño, 8 horas para el hogar y los hijos. La huelga fue total, menos una empresa que pagó a rompehuelgas un alto monto para que no salieran a la calle. Se efectuó el paro el Primero de Mayo, y al día siguiente la policía salió a reprimir a 50 mil obreros. Hasta ese momento, se trabajaba 10, 12, 14, 16 horas al día, y existían lugares que llegaban a las 17 horas. Principalmente en los oficios ‘de abajo' que hacían las mujeres textiles. El 3 de mayo, pese a la represión, los obreros realizaron una gran manifestación en la fábrica Mc Cormick, donde no adhirieron al movimiento por un pago. Allí habló en un mal inglés, el anarquista alemán August Spies, explicando las razones de esa lucha en honor de los trabajadores. Entonces comenzó una batalla entre los huelguistas y los rompehuelgas financiados por una empresa. Ese día, la policía asesinó a 6 obreros y dejó decenas de heridos. Fue el momento en que otro anarquista alemán, apellidado Fischer, redactor del Diario de los Trabajadores, imprimió 25 mil volantes donde se explicaban las implicancias de ganar las 8 horas de trabajo. Decía: ‘Trabajadores, la guerra de clases ha comenzado. Al terror blanco, respondamos con el terror rojo si es necesario. Enfrentemos a los patrones. Tened coraje, esclavos, levantaos'. El 5 de mayo se produjo una manifestación inmensa en el Haymarket. En ese lugar alguien arrojó una bomba y mató a un policía, y los uniformados abrieron fuego contra los miles de obreros, cuyo número de fallecidos jamás fue conocido. Inmediatamente, el gobierno norteamericano estableció el Estado de Sitio. Se aprisionaron a centenares de obreros, y se responsabilizó a 8 anarquistas por el lanzamiento de la bomba. El juicio se inició el 21 de junio de 1886. Tres de los anarquistas fueron encarcelados. El inglés de 39 años y obrero textil, Samuel Fielden, recibió cadena perpetua. El norteamericano de 36 años, vendedor, Oscar Neebe, fue castigado con 15 años de trabajo forzado. A un tipógrafo alemán de 33 años le dieron cadena perpetua. Los otros cinco imputados fueron condenados a la pena de muerte por la horca: Georg Engel, tipógrafo alemán de 50 años; Adolf Fischer, periodista de 30 años; el periodista alemán de 30 años, August Vincent Spies; Louis Lingg, carpintero alemán de 22 años que se suicidó antes de marchar a la horca para no darles en el gusto a sus verdugos; y Albert Parsons, inglés y periodista de 39 años, que no había estado en la huelga, pero se había adherido, durante el juicio manifestó que aprobaba todo lo que habían hecho los huelguistas. Sus nombres quedaron para siempre. En Argentina ninguno de los mártires de Chicago lleva el nombre de una calle."
El autor de ‘Exilio', continúa acentuando los aspectos que significaron con mayor crudeza la precipitación de los acontecimientos cuando indica que "Posteriormente hubo un gran movimiento empresarial donde se despidieron a miles de trabajadores de las fábricas, heridos de bala, procesados y torturados. La mayoría, por supuesto, eran inmigrantes: alemanes, irlandeses, rusos, italianos y polacos. Sin embargo, poco a poco, comenzaron los paros en todas las fábricas por las 8 horas de trabajo. Y año tras año, fábrica tras fábrica, se fueron conquistando las 8 horas de trabajo. Y los organismos internacionales, tanto socialistas, como anarquistas, proclamaron el Día Internacional de los Trabajadores el Primero de Mayo".
LA HORA DE ARGENTINA
Osvaldo Bayer posteriormente se concentra en la materia particular del encuentro, comunicando que "En Argentina, el primer acto se realizó en 1890 por iniciativa del Club Socialista Alemán Vorwärts ("Adelante"). Se convocó a todas las teorías políticas de izquierda de entonces. Fueron invitados los anarquistas, los sindicalistas revolucionarios (que poco tenían de revolucionarios). Esas fueron las tres grandes agrupaciones que constituyeron el movimiento obrero argentino", y añade que "Al primer acto concurrieron 2 mil obreros y cada uno de los oradores habló en su idioma: alemán, italiano, francés y el último en español. El conservador diario La Nación publicó que ‘no sé por qué se reúnen y hablan en distintos idiomas. Si no se entienden, ¿para qué se reúnen?', en vez de decir lo contrario. Que a pesar de que no se entendían, fue gigante la solidaridad y marcharon juntos. Pronto llegaría el idioma que los ataría. Además, La Nación escribió que ‘concurrieron pocos argentinos, eran casi todos extranjeros'. Y justamente, esas ideologías del movimiento obrero habían sido traídas por los inmigrantes".
Sin dejar de mostrar tristeza, el Doctor honoris causa de varias universidades nacionales, Osvaldo Bayer, observa que "Ya en 1899, desgraciadamente, se dividió el movimiento. Hubo un acto socialista y otro anarquista. En 1901 se fundó la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), anarquista; y en 1902, la Unión General de Trabajadores (UGT), socialista. Precisamente en 1902, el presidente de la Nación, Julio Roca, impuso la Ley de Residencia, la más cruel de la legislación argentina. A través de ella se expulsaba a todos los obreros extranjeros que practicaban ideologías ‘contrarias al ser nacional'. Se deportaba sólo al hombre y se quedaba en Argentina su mujer con los hijos, con el fin de que la esposa le dijera a su marido ‘no te metas en el sindicalismo que te van a echar, ¿y qué hago yo con los niños, cómo los alimentos?' Entonces había muy poco trabajo para las mujeres. Fueron deportadas centenares y centenares de personas, casi todas españolas, italianas, algunas polacas, y casi todas de ideas anarquistas. En aquel tiempo, los inmigrantes vivían en conventillos en el barrio porteño de San Telmo, construidos por la gente del barrio norte. Conventillos para 140 personas con un solo excusado. Y en el baño pendía un cartel que decía que ‘se prohíbe a las mujeres y a los niños hacer uso del excusado entre las 05:00 y las 09:00 hrs.', porque en ese horario los hombres formaban fila para hacer sus necesidades antes de partir al trabajo. Además se recomendaba a las mujeres comprarse escupideras para hacer sus necesidades en esas habitaciones de 2,5 por 3,5 metros donde vivía el matrimonio con todos los hijos. Esto retrata el sufrimiento de los primeros inmigrantes que llegaron de Europa."
Bayer no deja de referirse a principios del siglo XX, enunciando que "En 1904, 70 mil obreros asistieron a la manifestación del Primero de Mayo. ¡Cuando Buenos Aires tenía una población de apenas 900 mil habitantes! Y no era un día de fiesta ni un feriado, había que ir a trabajar. Es decir, quien participaba en la conmemoración de los Mártires de Chicago corría el riesgo de ser despedido. Allí, Julio Roca, en el último año de su segundo mandato, ordenó la represión. La policía atacó a las columnas obreras y fue asesinado el marinero Juan Ocampo de 18 años. Los anarquistas tomaron el cuerpo de Juan Ocampo y lo llevaron al local del periódico La Protesta, donde lo velaron. Por la noche, el presidente y general Roca dictaminó el allanamiento policial del lugar. Los uniformados destruyeron las imprentas y se llevaron el cadáver de Juan que jamás volvió a aparecer. Fue el primer detenido desaparecido en la historia de Argentina. Pero no existe ni siquiera una callecita en un barrio obrero con su nombre" y continúa relatando que "En 1905 también habrá represión hasta 1909, donde se produjo la gran matanza del coronel Ramón Falcón en la Plaza Lorea en Buenos Aires. Marcharon 75 mil obreros. Caminaban por la calle Rivadavia ese Primero de Mayo y Falcón que se encontraba cerca, mandató a la fusilería de la policía para que recibiera a los trabajadores con fuego. Los obreros iban con sus mujeres y sus niños porque querían que vieran el recordatorio. Cayeron inmediatamente 6 obreros. Luego Falcón ordenó a la caballería atacar a sablazo duro. Se produjo una masacre. Los trabajadores se retiraron. Naturalmente, al día siguiente los diarios conservadores felicitaron a Falcón porque los obreros en vez de ir a trabajar, ‘molestaban ocupando las calles principales'. Oficialmente aseguraron que hubo 14 muertos y 80 heridos graves. Por supuesto, el 3 de mayo hubo un paro general. Y cuando los soldados vieron a los trabajadores cargando y acompañando los ataúdes de los recién muertos hacia La Chacarita se originó un tiroteo. La policía debió evacuar".
SIMÓN
Bayer toma un respiro breve e insiste en que "Los obreros de entonces no eran nenes de pecho. En noviembre de 1909, el joven anarquista de nacionalidad rusa, Simón Radowitzky, esperó al coronel Falcón a la salida de La Recoleta que iba en coche a caballo con su secretario, y le arrojó una bomba. El jefe de la policía voló por el aire y cayó muerto igual que su secretario. ¿Por qué la bomba? Porque los anarquistas sostenían que la bomba era la expresión de la ira del pueblo que ‘aguanta, pero termina por explotar'. Simón Radowitzky fue perseguido por la policía, intentó suicidarse de un tiro, pero no murió. Después de su apresamiento fue condenado a muerte. Pero el joven ruso demostró con su partida de nacimiento que apenas contaba 18 años, que para las leyes de entonces, lo situaban como un menor de edad, y los menores de edad no podían ser condenados a muerte. A cambio de ello, fue condenado a prisión perpetua en Ushuaia. Roca, imitando a los zares de Rusia, había convertido la cárcel de Ushuaia en Siberia, donde los prisioneros políticos y comunes morían de frío. En la época, se realizaban manifestaciones donde se denunciaba esta situación y poetas populares y payadores cantaban y hacían poesías en los actos políticos obreros al respecto ((...) "La conciencia y la cultura / una forma de educación / la ley es oposición a los derechos de gente / la razón más sorprendente la ley la absorbe y la niega / las leyes de esta alma ciega y el juez es un delincuente"). Simón Radowitzky pasó 21 años en Ushuaia. Tenía una resistencia impresionante y sobrevivió. En 1930, estando Yrigoyen en el poder, los anarquistas realizaron un paro, exigiendo la libertad de Simón. Como los panaderos adhirieron, Yrigoyen debió ceder. Antes de pisar el puerto de Buenos Aires, arteramente, Radowitzky fue expulsado a Uruguay donde permaneció preso durante varios meses hasta que, nuevamente deportado, se fue a Brasil. Y en 1935, cuando la República Española se encontraba a las puertas de la guerra civil contra el fascista Franco, Simón se ofreció para luchar, pero no como combatiente, sino para mensajero en el frente. Si triunfaba la República, el ruso le pidió a sus compañeros que quería terminar sus días fabricando juguetes para los niños".
LAS MATANZAS
El fundador de La Chispa, enfrenta los sucesos de la primera década de la centuria anterior, comentando que "En 1910, los ‘niños bien' del barrio norte el Primero de Mayo asaltaron los periódicos anarquistas y La Vanguardia socialista e incendiaron los locales, las bibliotecas, y los sindicatos. En 1919 se produjo la Semana Trágica de enero. Los metalúrgicos se fueron a paro porque todavía laboraban 10 horas diarias (los panaderos consiguieron las 8 horas de trabajo en 1895, tras dejar a la ciudad sin pan una semana). El presidente Yrigoyen mandó la represión contra la huelga donde serían asesinados 4 metalúrgicos que quisieron impedir la actuación de la policía. Al día siguiente se desató el paro nacional de todos los gremios para enterrar a esos muertos. Nuevamente, la marcha obrera avanzó sobre La Chacarita a despedir a los mártires, y nuevamente fueron reprimidos por la policía. Ocurrió algo que jamás había pasado en la Ciudad de Buenos Aires: una batalla, pero esta vez, con obreros que ya usaban armas. Como los trabajadores estaban venciendo a la policía, Yrigoyen cometió su peor error: ordenó el accionar del ejército en la calle Corrientes. Como la Revolución Soviética había acontecido sólo dos años antes, la gente bien del barrio norte temía una réplica en Argentina. Entonces, se originó la Liga Patriótica Argentina desde esa minoría privilegiada socialmente. Yrigoyen permitió que la policía los apoyara contra los inmigrantes judíos que vivían en el barrio Once, porque, como habían llegado con pasaportes rusos y la Revolución fue allá...Estalló una verdadera masacre contra los judíos, que entonces también llamaban ‘rusos'. Destruyeron sus tiendas, incendiaron por doquier, etc.".
Bayer se detiene en la figura de Yrigoyen. "En la primera presidencia de Yrigoyen se producen las más grandes matanzas de obreros de la historia argentina, incluso más que en dictaduras, y eso que Yrigoyen fue electo ‘democráticamente'. Entre 1921 y 1922 fueron duramente reprimidas las huelgas patagónicas. Allí Yrigoyen envió al ejército, al 10 de caballería, a las órdenes del teniente coronel Varela, quienes fusilaron a alrededor de mil 500 peones rurales. La pena de muerte había sido eliminada en 1918, pero se inventó la categoría de ‘subversión' contra los trabajadores. Pero una huelga obrera no es subversión. Eso es cuando se levantan los militares. Lo mismo ocurrió en la empresa de capitales británicos La Forestal, esta vez, contra los hacheros, casi todos pertenecientes a los pueblos originarios. Primero fueron castigados por la policía privada de la empresa, permitida por Yrigoyen. Como no pudieron contra los hacheros, entonces el gobierno envió al 12 de infantería".
Refiriéndose a los inicios de la segunda década del 1900, Osvaldo Bayer recalca que "El Primero de Mayo de 1921 en Río Gallego (dos mil habitantes), en medio de la represión, afirmaron los dirigentes obreros antes de los crímenes patagónicos, ‘Compañeros, nuestro triunfo se avecina a pasos agigantados. Ya han sido puestos en libertad 15 de los compañeros presos. Quedan 12. De ellos aún 8 son los que el señor gobernador interino y secretario de la Sociedad Rural, alzándose contra las leyes, se niega a poner en libertad, desobedeciendo hasta las órdenes terminantes e imperativas del Poder Ejecutivo Nacional. Pero ya le llegará su hora y la justicia triunfará por sobre el capricho. La huelga continúa, lo mismo que el boicot. Ni una ni otra cesarán mientras no estén en libertad todos los compañeros. No hagáis caso de las mentiras que hacen circular muchos enemigos porque ellos no reparan en medios para obtener lo que no pueden conseguir por las vías legales que violan abiertamente. La marcha de la huelga os la daremos a conocer por medios adecuados y las noticias que os comuniquemos, buenas o malas, serán la expresión fiel de la verdad. Estamos dispuestos a obrar así porque tenemos conciencia de la responsabilidad que hemos contraído. Se pretende hacer de nuestra justa actitud una cuestión de nacionalidades. Compañeros, rechacen semejante absurdo porque los obreros no ven un enemigo en aquel que no sea un connacional, sino una víctima del capital que todo lo corrompe y lo avasalla. Los hombres, sean donde sean nacidos, somos todos iguales y por eso no puede haber entre nosotros diferencias de nacionalidades. Adelante, pues, hasta conseguir nuestro justiciero triunfo. Permanezcamos unidos que esto nos hará vencer las dificultades que nuestros enemigos nos crean. (La Lejana Patagonia)'.
Y afirmándose sobre unos pobres apuntes manuscritos, Bayer dice que "En 1919 Yrigoyen transformó el nombre del Día de los Trabajadores en Fiesta del Trabajo. ¿Fiesta para quién? En 1925, el presidente de turno ubicó el Primero de Mayo como asueto nacional. Pasó a ser día de fiesta. ¿Para qué? Para que la gente se quedara en la cama y no hubiera más actos. En su segundo gobierno, Yrigoyen, en 1928, bautizó una plaza con el nombre Primero de Mayo para quedar bien con los sindicatos, y en Balvanera se erigió un monumento al trabajo que esculpió Roberto Soto".
EL FACTOR PERÓN
Bayer, como a través de un camino indeleble, avanza, señalando que "Durante la Década Infame que inauguró José Uriburu (1930), los gobiernos prohibieron la conmemoración del Primero de Mayo. Los obreros hicieron manifestaciones de todos modos, en medio de enormes peligros. Yo me acuerdo de pequeño de esos Primeros de Mayo. Los maestros nos pedían no salir a la calle en esa fecha. Nos decían que sólo ‘los revolucionarios salen a la calle'. En 1944, los comunistas hacían su acto separados de los socialistas y anarquistas. El anarquismo había perdido muchos adeptos. Comenzó la industrialización del país, sin inmigración europea y con criollos del interior de Argentina. La reacción luego los llamó ‘cabecitas negras', invasores de la ciudad. Cambió la composición de los trabajadores. El Primero de Mayo de 1944 que organizaron los comunistas en Plaza Once, fue reprimida por la policía y detenidos más de 100 comunistas. El Primero de Mayo de 1945, el ejército marchó sobre los actos para vigilar a los trabajadores".
Aquí Bayer hace una inflexión. "En 1946 fue elegido presidente Juan Domingo Perón y la mutación fue profunda. Por primera vez, fue el presidente quien iba al Primero de Mayo. El 47' el acto se efectuó en Plaza de Mayo. Perón y Evita salieron al balcón. Se perdió el carácter internacional y no se escucharon los cantos obreros ni la Internacional, sino que la música estuvo a cargo de compositores criollos. Habló el secretario general de la Central General de Trabajadores (CGT), Evita y Perón. A los comunistas, socialistas y anarquistas se les permitió realizar manifestaciones lejos del centro de la Ciudad de Buenos Aires, y el día anterior al Primero de Mayo, el 30 de abril. Los actos se modificaron totalmente. Perón jamás se refirió a los Mártires de Chicago, sino que se dirigía sólo a los obreros argentinos y desde un prisma nacionalista y de apoyo a los sindicatos adeptos a él. Con el tiempo, se reconocieron sólo los sindicatos asociados a la CGT, la que fue reconocida por el Ministerio del Trabajo. El sindicalismo pasó a ser peronista. Quedó como Día del Trabajo y no de los Trabajadores, y definitivamente feriado. Todas las expresiones fueron para glorificación del líder y para hablar de las últimas leyes ligadas al mundo del trabajo. El peronismo, naturalmente no cambió el capitalismo. Se vivió un capitalismo con algunas leyes obreras, como el Estatuto del Peón Rural y otras. La primera parte del gobierno de Perón fue muy afín a la iglesia, pero con una relación muy contradictoria en el andar. En 1955, en el acto del Primero de Mayo, el secretario general de la CGT atacó a la iglesia católica, y se planteó que se lucharía por eliminar la enseñanza religiosa en las escuelas y se separara la iglesia del Estado por vez primera. La iglesia católica fue siempre la iglesia oficial del Estado. Perón dijo entonces que si los obispos ‘han de irse, se irán'. Dos meses después caería. Así comenzó la dictadura de Lonardi y siguió la de Aramburu. Como el Partido Socialista estuvo con la dictadura de Aramburu, ellos organizaron el acto de 1956, como en tiempos anteriores al peronismo, pero reivindicaron a Mayo y a Caseros y marcharon hasta el monumento de Sáez Peña (!)".
Ya dedicándose a la plena modernidad histórica, Bayer comenta que "En 1964 los gremios siguieron siendo peronistas. Antes, el dictador Aramburu había permitido la realización del Congreso de la CGT en el cual se llevarían a cabo las elecciones de la central. Ahí surgen las 64 organizaciones sindicales peronistas, las 32 agrupaciones democráticas no peronistas y 7 que se distribuían entre comunistas y otras corrientes marxistas. Yo cubrí ese Congreso como periodista. Crecientemente se asentó una burocracia sindical muy fuerte. Tanto es así, que en 1964, con el gobierno de Illía, el Primero de Mayo los dirigentes sindicales ubicaron una corona de flores en el monumento a San Martín, con todo un sentido patriótico y totalmente ajeno a las causas que originaron la conmemoración. En esa ocasión, el sindicalista y político Andrés Framini prometió que Perón retornaría al país luego de visitar Egipto, India,y la China de Mao. Pero no fue así. En su exilio, Perón primero fue al Paraguay del tirano derechista Stroessner; se refugio en la Venezuela del dictador Pérez Jiménez. Cuando esos militares ya decaían, Perón se fue al Canal de Panamá de los norteamericanos; a la Republica Dominicana del tirano Trujillo -el peor de todos-. Como Trujillo tambaleaba, los adeptos de Perón informaron que partiría a Argelia, cuando ese pueblo estaba en plena lucha anticolonial contra Francia. Sin embargo, no se asiló en Argelia, sino que en la España de Franco. Este periplo mostró claramente lo que ocurriría después. Perón eligió a su secretario privado en Madrid fascista, el cabo de la policía federal argentina, López Rega. En el breve gobierno de Cámpora, Perón lo obligó a colocar a López Rega como ministro de Asistencia Social. Se trataba de un sujeto que carecía de toda preparación política. Su única especialidad era la represión. López Rega fue el creador de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), la máquina de matar que antecedió la dictadura de Videla".
Osvaldo Bayer, honestamente, señala las contradicciones internas del peronismo, contando que "En 1965 en Plaza Once se dio una enorme pelea entre los propios peronistas. Comenzaba a gestarse la izquierda del peronismo. La disputa llegó al punto que el general Onganía -que había volteado al miembro del Partido Radical y presidente nacional, IIlia- prohibió los actos del Primero de Mayo", y suma que "El regreso de Perón produjo la Masacre de Ezeiza al interior de las corrientes del movimiento. Perón simplemente había tomado partido por la derecha. Famosa es la acusación de ‘jovenes imberbes' que hizo a los Montoneros y las juventudes de izquierda".
EL MENSAJE REBELDE
"Nuestro sindicalismo terminó en una burocracia tremenda. Han existido dirigentes que han durado 30 años en el poder. El actual secretario general de la CGT, por ejemplo, que no sé hace cuánto tiempo está, y aún desconocemos cuánto más estará. Además de la podredumbre signada por una gran corrupción. Hay dirigentes con amplias fortunas y los conocemos muy bien. ¡Pero qué claridad la de los primeros líderes sindicales, y la mala fortuna de sus muertes tan tempranas! En el pasado reciente, primero fueron perseguidos por la Triple A y después por la dictadura de los Detenidos Desaparecidos".
Con sus 85 años de combate por la emancipación humana, Osvaldo Bayer, el rebelde, arroja un mensaje. "Volvió a la democracia y es preciso luchar desde abajo por más democracia. Que dictadores militares estén en la cárcel es un gran paso. Los 13 dictadores militares que sufrí en mi vida murieron en la cama, cobrando su sueldo de generales. El pueblo jamás salió a la calle cuando los militares se levantaron y destituyeron a los presidentes electos y todos nuestros presidentes derrocados, huyeron de la casa de gobierno. Algunos hasta en helicóptero desde la Casa Rosada. Falta muchísimo todavía para alcanzar una verdadera democracia. El futuro es nuestro. Imitemos a aquellos primeros dirigentes del Primero de Mayo que fueron asesinados por los dueños de la tierra y los dueños de todo, pero que continúan estando presentes en todo el mundo. Salve esos héroes."
jueves, abril 19, 2012
Los sumisos de ayer no pueden ser los “Libertadores” de hoy
(Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo)
La petrolera YPF, ejemplo en su momento en América Latina y el mundo, tiene una larga y accidentada trayectoria, desde su creación durante el gobierno de Yrigoyen y, además de su importancia económica, toca mucho a los genuinos sentimientos nacionales de nuestro pueblo. Por eso lo ha conmovido y preocupado las recientes medidas propuestas por la presidenta, en discusión en el Congreso, pero de muy probable aprobación, pues cuentan con el apoyo de los radicales y de los partidos llamados de “centroizquierda”, incluido el PC.
Basta recordar del período más inmediato de su historia, el daño causado a YPF por la dictadura militar, y luego su privatización por el gobierno peronista de Carlos Menem, contando con el entusiasta apoyo de Néstor Kirchner, en esos días gobernador de la provincia petrolera de Santa Cruz, y de la legisladora Cristina Kirchner, como parte de un nefasto plan de liquidación del patrimonio nacional, del que fueron cómplices directos.
Ni que hablar de la Alianza y el innombrable presidente De La Rua, quién prorrogó por 20 años más la concesión de Repsol. En la actualidad y desde el año 2003, nuevamente los Kirchner no escatimaron elogios y apoyaron constantemente a dicha empresa, dejando a la vez que actuaran sin ningún control, avalando así el perverso vaciamiento producido, agravado por el hecho de que en la dirección de YPF participaba un representante del Estado argentino, que se supone debía velar por los intereses de nuestro país.
La estafa fue tan grande, y efectuada con plena impunidad, que al mismo tiempo que caía la producción de petróleo por falta de inversiones, se permitió que se repartieran y giraran cuantiosas utilidades al exterior, conjuntamente con el aumento del endeudamiento de la empresa, llegándose a la cifra aproximada de u$s 9.000 millones.
No se puede tampoco dejar de mencionar que los Kirchner también prácticamente le regalaron un 25% de YPF a su amigo el empresario “nacional” Eskenazi, sin desembolsar un solo peso, y sin que hasta ahora sufran ninguna expropiación, como tampoco otras firmas de capital extranjero.
El gran interrogante es: ¿Podemos confiar en este régimen, en estas organizaciones políticas y en estos impresentables personajes, la auténtica recuperación de YPF?
Por cierto que nuestra posición fue y sigue siendo la total estatización de YPF, sin ningún pago por indemnización y con la dirección y control de los trabajadores y los usuarios.
No confiar “ni un tantito así”, como nos diría el Che, en un poder político dependiente del Capital Financiero Internacional y local, intimamente asociados, que volverá una y otra vez unicamente a cambiar de amo, o sea, volverá a entregar el patrimonio nacional a los grandes grupos monopólicos mundiales, que justamente estan instrumentando un nuevo reparto del mundo, con invasiones económicas o militares.
Asimismo, es necesario tener muy en claro que estas serias circunstancias, que afectan no solo al presente sino también al futuro de una nación, no se superarán favorablemente para los intereses de nuestro pueblo sólo con declaraciones o alguna que otra marcha, lo cual determinará que es imprescindible continuar con mucho más empeño la batalla fundamental por la construcción unitaria y a todo nivel de un bloque político y social conformado por los trabajadores y demás sectores populares oprimidos y explotados, (organizaciones políticas, sindicalismo antiburocrático, organizaciones sociales, estudiantiles de derechos humanos, culturales, campesinado pobre y pueblos originarios, etc.), en base a un proyecto o programa de puntos básicos aprobados de común acuerdo, a fin de avanzar decididamente, junto con una amplia labor ideológica cultural, en un proceso de modificación sustancial de las relaciones de fuerzas existentes en el camino a transformaciones de fondo, de liberación nacional y social.
miércoles, abril 18, 2012
La “expropiación” de YPF: El diablo está en los detalles
por PTS
Finalmente, luego de unos meses de “pirotecnia verbal”, seguidos de algunas medidas sobre posiciones marginales de la petrolera Repsol en la Argentina (aún no se ha concretado la quita de licitaciones de ningún pozo de producción significativa) el gobierno de Cristina Fernández ha ido “por todo”. Bueno, en realidad, ha anunciado que irá por el 51% de “todo”.
Aunque la semana pasada daba la impresión de que el gobierno iba a recular por la fuerte presión del Estado Español, sumada a las dudas de algunos gobernadores, finalmente avanzaron rápidamente, sorprendiendo a los propios españoles, que ayer anunciaban que desde el viernes parecía haber una distensión y un clima de negociación.
El proyecto tiene el rimbombante título de Ley de Soberanía hidrocarburífera. Algo que, reconozcámoslo, poco ha preocupado al kirchnerismo durante estos años, si juzgamos por las felicitaciones recibidas por Repsol y otros popes del sector (como Bulgheroni) durante las gestiones de Néstor y Cristina, al tiempo que la producción caía (desde 1998 en petróleo y desde 2004 en gas), las reservas se deterioraban y también lo hacía el autoabastecimiento. Si definimos el autoabastecimiento por el saldo comercial sectorial, este terminó con el déficit del año pasado en petróleo y gas de 3.029 millones de dólares. Pero mucho tiempo antes, desde la propia privatización, cuando se abandonaron explotaciones poco rentables y se redujo al mínimo la exploración, podía preverse esta tendencia. Como en otros planos, el afán estatista del kirchnerismo ha aparecido acá también sólo cuando las falencias del mercado o y de los empresarios (imperialistas y socios locales) crean una situación insostenible. Digamos, de paso, que la política hidrocarburífera k se caracterizó desde el comienzo por una importante contradicción entre mantener las posiciones del capital privado (y extranjero) en el sector, y poner algunas trabas a la rentabilidad limitando los precios internos (aunque en los últimos años se permitieron fuertes ajustes). El resultado, no podía ser de otra manera, fue la explotación “rentística” de los recursos petroleros cuyas consecuencias saltan a la vista (ya que de lo contrario las empresas hubieran debido resignar ganancias, lo cual no está en su ADN), “modelo” que hasta hace poco la presidenta reivindicaba.
Notemos que, al contrario de lo que afirma Zaiat hoy, el proyecto sólo declara de "interés público" el autoabastecimiento, pero no es equivalente a una declaración de los recursos hidrocarburíferos como estratégicos. No cuestiona ni la "libre disponibilidad" por parte de las petroleras ni "el ruinoso concepto de materia prima (commodity)" como pretende este periodista. En todo caso le pone el límite de garantizar la provisión local, aunque en los hechos esto sólo se traduce en el avance sobre la propiedad de YPF, ya que la ley no menciona ningún cambio sobre las condiciones de explotación del resto de las petroleras.
Sin embargo, proponen, el proyecto de ley hidrocarburífera vendría a resolver de un plumazo los problemas del sector. Aunque resta ver la implementación de esta ley y cómo operará el Consejo Federal de Hidrocarburos, ya podemos abrir varios interrogantes, que surgen de la propia ley. La misma, por empezar, mantiene a YPF como una sociedad anónima, en el contexto de un sector donde, como vimos, existe todo un conjunto de empresas que intervienen en las distintas fases de la extracción y refinación. Los criterios de rentabilidad conservarán su peso, en un contexto competitivo. Sin cuestionar la preponderancia del capital privado –y extranjero- en el sector, ¿cómo frenar la dinámica de desabastecimiento y alza de precios? ¿Acaso puede YPF SA no continuar el alza de precios? ¿De dónde va a salir el dinero para las inversiones que no hacen los privados, y sin las cuales no va a lograrse ningún “autoabastecimiento”? ¿O es que la “soberanía energética” incluye “tarifazo para todos” (menos para Aerolíneas quizá)? El esquema elegido no parece dejar mucho margen: o se continúa con los ajustes de precios de las naftas, o la soberanía energética quedará para los discursos (aunque los propios ajustes de precios nada aseguran como vimos estos últimos años).
Es en el terreno de las inversiones donde la proyectada “soberanía energética” se muestra más floja. El gobierno reclamaba en días recientes a Repsol que aportara 15 mil millones de dólares en inversiones. Tal vez sea que el Estado va a poner este dinero que no ha desembolsado la compañía. ¿Será tomando el capital de reserva de la compañía, y las utilidades futuras para focalizarlos en inversiones? Es una posibilidad. Sin embargo, hay otras urgencias, y estas suelen concentrar la atención del kirchnerismo. Alguien tiene que hacerse cargo de la factura de importación de combustible de este año, que, todo lo indica, va sumar entre 12 mil y 14 mil millones de dólares. Además, seguramente YPF será llamada a poner el hombro para ayudar a compensar el déficit de Aerolíneas. Todo esto podría rápidamente concentrar buena parte de los recursos ganados con la expropiación, dejando poco espacio para los esfuerzos de mediano o largo plazo, que son los que podrían alterar el balance energético.
Así como ocurre con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, todo indica que la expropiación parcial de las acciones de Repsol será puesta al servicio de las urgencias, y no de concentrar recursos para enfrentar problemas estructurales. La consecuencia, pasado el tiempo en que estas medidas dan (abundante) oxígeno a la política oficial, es que los problemas siguen allí, sólo que profundizados. El gobierno “nacional y popular” permitió que la dependencia energética se fuera profundizando durante todos estos años, opinando que la holgura extraordinaria de los superávits comercial y fiscal logrados con el brutal ajuste de 2001/2002, duraría por siempre. Como en otros terrenos, la política energética K fue dilapidar recursos en repartirlos generosamente a la burguesía (“nacional” e imperialista) mientras los hubo. No olvidemos los programas Petróleo Plus y Refino Plus lanzados en 2008, que significaron más de 1.500 millones de pesos al año, para subsidiar a las empresas con el objetivo de aumentar la producción (lo que no ocurrió) y que en buena medida beneficiaron a los exportadores, es decir a quienes vendían en el exterior los recursos que acá escasean. ¿Cambiará el ingreso del Estado a YPF esta lógica de la política hidrocarburífera? ¿O dará más recursos para administrar una abundancia poco duradera, y seguir pateando los problemas hacia adelante? Nos inclinamos por la segunda alternativa.
Por supuesto, también está la posibilidad de que el kirchnerismo haga un poco de “frondizismo”, es decir ponga proa al autoabastecimiento, abriendo el juego a otras multinacionales imperialistas. Los recursos no convencionales de petróleo y gas son de tal magnitud que podrían convertir a la Argentina en un país petrolero (gasífero ya lo es), y no sólo un país con petróleo, diferencia sutil pero no desdeñable. Podría conjeturarse si, además de las urgencias inmediatas, la posibilidad de esta formidable renta no fue lo que empujó el súbito fervor soberano del gobierno nacional y los gobernadores.
La dificultad que se presenta, es que la explotación de estos recursos requiere formidables inversiones en tecnología, y tiene largos tiempos hasta que las explotaciones puedan ser aprovechadas económicamente. Esto escapa a los recursos que el gobierno podría dirigir hacia el sector, considerando que ya la compra de las acciones le significará un desembolso considerable. Por eso, como prevé la ley, una “integración del capital público y privado, nacional e internacional, en alianzas estratégicas” podría venir a salvar las dificultades. Es decir, haciendo como Frondizi en su momento, el gobierno podría buscar el autoabastecimiento de la mano de un acuerdo con las privadas. Exxon móvil ha desarrollado en EEUU tecnología que podría permitir explotar el shale oil en el país. Podría cambiarse, entonces, una situación de control de la principal empresa hidrocarburífera por el capital extranjero, a una empresa con mayoría de propiedad estatal que realice leoninos contratos con el capital privado. Al modo como Frondizi logró el autoabastecimiento, alimentando la entrada de las petroleras extranjeras y dando en concesión grandes extensiones (por una supuesta exploración que en realidad ya había sido hecha en buena parte por YPF), aparte de garantizarles cuota de mercado para los productos derivados de petróleo en el mercado interno.
Esta “división del trabajo”, entre el gobierno y el capital extranjero, podría permitirle al primero concentrarse en el corto plazo, usando los recursos de YPF S.A. para salvar en la coyuntura las urgencias petroleras, mientras cruza los dedos a la espera de que el capital extranjero sea quien resuelva los problemas estructurales. La medida “soberana” anunciada ayer, podría derivar entonces en nuevas formas, más mediadas pero no menos onerosas, de dependencia.
A pesar de que lo que busca presentarse como una medida nacional no es más que una transacción de compra y venta, podría abrir fuertes tensiones entre la Argentina y el Estado Español, contando este último con el respaldo de la Unión Europea, y probablemente de otras potencias. Las amenazas ya lanzadas por el gobierno imperialista español y de sus socios de la Unión Europea merecen todo nuestro rechazo. Sin embargo, acá también, tras la pirotecnia, pueda haber una negociación dura (pero negociación al fin), que deje a todos medianamente contentos. Brufau le ha puesto precio en 10.500 millones de dólares a su reclamo, y el gobierno maneja casi la mitad, pero podrían cerrar trato a mitad de camino. No estaría nada mal para Repsol. Equivaldría a algo así como la ganancia neta que ha dejado la empresa en desde 1999, es decir unos 8 mil millones de dólares. Considerando el vaciamiento que han hecho de la empresa, girando al exterior más dólares que los ganados (14 mil millones de dólares), y que a la empresa fue adquirida en 1999 por 13 mil millones de dólares (con la ayuda de una subvaluación de la compañía avalada por el gobierno de Menem), el resultado sería bastante ganancioso, aunque reduciría a Repsol a lo que siempre fue, una empresa refinadora con pocos recursos petroleros propios. Desde el punto de vista del gobierno argentino, en cambio, sería pagar una factura demasiado onerosa para poner fin a una entrega, para lo cual dispondrán probablemente una ingeniería financiera entre la ANSES (vendiendo bonos a cambio de dólares) y el Banco Central (comprando los dólares del ANSES para prestarlos al gobierno), o alguna variante similar. Nuevamente es la plata que no se destina garantizar el 82% móvil, la que de una u otra forma será seguramente utilizada para financiar el ingreso del Estado en YPF S.A.
No habrá soberanía hidrocarburífera si no se avanza en una expropiación sin pago no sólo del 100% de las acciones de Repsol-YPF, sino también del conjunto de las empresas que participan en la extracción y refinación. Esta sería la única vía para hacer una contabilidad general de las reservas disponibles y cortar en lo inmediato toda exportación, a los fines de garantizar en el plazo más corto el autoabastecimiento. También, permitiría establecer en lo inmediato los excedentes disponibles que puedan volcarse hacia la explotación de recursos no convencionales, lo cual merece además un debate sobre las formidables consecuencias ecológicas de estas explotaciones, muy superiores a las de petróleo y gas convencional (debate que, como en el caso minero, cuando hay buena renta en juego el gobierno no está dispuesto a permitir). Pero claro, una iniciativa semejante resultaría “disfuncional” para la burguesía argentina, que a lo sumo aspira a que esta renacionalización parcial le permita morder una parte del negocio petrolero, reeditando en alguna medida el “capitalismo de amigos” que el gobierno viene poniendo en el freezer en algunos sectores (pero no en todos). La vocación “nacional” de la burguesía y el gobierno, no llega a más que buscar una mejor participación en la renta petrolera. La propia historia de YPF, que fue puesta al servicio de la valorización de capital de los contratistas en desmedro de su capacidad operativa, así lo ilustra. Es sólo la clase obrera, acaudillando al conjunto del pueblo pobre, la que puede proponerse una salida verdaderamente nacional y antiimperialista, imponiendo una gestión de estos recursos estratégicos en función de las necesidades, como parte de una reorganización del conjunto de la economía nacional sobre nuevas bases.
Finalmente, luego de unos meses de “pirotecnia verbal”, seguidos de algunas medidas sobre posiciones marginales de la petrolera Repsol en la Argentina (aún no se ha concretado la quita de licitaciones de ningún pozo de producción significativa) el gobierno de Cristina Fernández ha ido “por todo”. Bueno, en realidad, ha anunciado que irá por el 51% de “todo”.
Aunque la semana pasada daba la impresión de que el gobierno iba a recular por la fuerte presión del Estado Español, sumada a las dudas de algunos gobernadores, finalmente avanzaron rápidamente, sorprendiendo a los propios españoles, que ayer anunciaban que desde el viernes parecía haber una distensión y un clima de negociación.
El proyecto tiene el rimbombante título de Ley de Soberanía hidrocarburífera. Algo que, reconozcámoslo, poco ha preocupado al kirchnerismo durante estos años, si juzgamos por las felicitaciones recibidas por Repsol y otros popes del sector (como Bulgheroni) durante las gestiones de Néstor y Cristina, al tiempo que la producción caía (desde 1998 en petróleo y desde 2004 en gas), las reservas se deterioraban y también lo hacía el autoabastecimiento. Si definimos el autoabastecimiento por el saldo comercial sectorial, este terminó con el déficit del año pasado en petróleo y gas de 3.029 millones de dólares. Pero mucho tiempo antes, desde la propia privatización, cuando se abandonaron explotaciones poco rentables y se redujo al mínimo la exploración, podía preverse esta tendencia. Como en otros planos, el afán estatista del kirchnerismo ha aparecido acá también sólo cuando las falencias del mercado o y de los empresarios (imperialistas y socios locales) crean una situación insostenible. Digamos, de paso, que la política hidrocarburífera k se caracterizó desde el comienzo por una importante contradicción entre mantener las posiciones del capital privado (y extranjero) en el sector, y poner algunas trabas a la rentabilidad limitando los precios internos (aunque en los últimos años se permitieron fuertes ajustes). El resultado, no podía ser de otra manera, fue la explotación “rentística” de los recursos petroleros cuyas consecuencias saltan a la vista (ya que de lo contrario las empresas hubieran debido resignar ganancias, lo cual no está en su ADN), “modelo” que hasta hace poco la presidenta reivindicaba.
Notemos que, al contrario de lo que afirma Zaiat hoy, el proyecto sólo declara de "interés público" el autoabastecimiento, pero no es equivalente a una declaración de los recursos hidrocarburíferos como estratégicos. No cuestiona ni la "libre disponibilidad" por parte de las petroleras ni "el ruinoso concepto de materia prima (commodity)" como pretende este periodista. En todo caso le pone el límite de garantizar la provisión local, aunque en los hechos esto sólo se traduce en el avance sobre la propiedad de YPF, ya que la ley no menciona ningún cambio sobre las condiciones de explotación del resto de las petroleras.
El nombre de Soberanía hidrocarburífera queda bastante grande para un proyecto que sólo adquiere (pagando peso por peso) el 51% de una empresa que, aunque con posición dominante en el sector, no produce más de un tercio del petróleo, y 30% del gas que se extrae en la Argentina. En el caso del petróleo, la siguen muy de cerca Pan American Energy (17%) Chevron (8%) y Petrobras (7%). En el del gas, Total Austral controla un 25%, Pan American un 11%, y Petrobras un 9%. Sólo en el caso de la refinación de petróleo YPF concentra el 54%, pero acá también Shell mantiene una posición importante (19%) y el empresario K Cristóbal López está en tercer lugar con Oil M&S (9%). Como se ve, una medida que sólo vaya contra Repsol se queda bastante renga, no sólo para controlar efectivamente el grueso de la producción, sino para plantear la más mínima soberanía, cuando el grueso del capital en el sector es de origen extranjero, exceptuando a los empresarios amigos.
Sin embargo, proponen, el proyecto de ley hidrocarburífera vendría a resolver de un plumazo los problemas del sector. Aunque resta ver la implementación de esta ley y cómo operará el Consejo Federal de Hidrocarburos, ya podemos abrir varios interrogantes, que surgen de la propia ley. La misma, por empezar, mantiene a YPF como una sociedad anónima, en el contexto de un sector donde, como vimos, existe todo un conjunto de empresas que intervienen en las distintas fases de la extracción y refinación. Los criterios de rentabilidad conservarán su peso, en un contexto competitivo. Sin cuestionar la preponderancia del capital privado –y extranjero- en el sector, ¿cómo frenar la dinámica de desabastecimiento y alza de precios? ¿Acaso puede YPF SA no continuar el alza de precios? ¿De dónde va a salir el dinero para las inversiones que no hacen los privados, y sin las cuales no va a lograrse ningún “autoabastecimiento”? ¿O es que la “soberanía energética” incluye “tarifazo para todos” (menos para Aerolíneas quizá)? El esquema elegido no parece dejar mucho margen: o se continúa con los ajustes de precios de las naftas, o la soberanía energética quedará para los discursos (aunque los propios ajustes de precios nada aseguran como vimos estos últimos años).
Es en el terreno de las inversiones donde la proyectada “soberanía energética” se muestra más floja. El gobierno reclamaba en días recientes a Repsol que aportara 15 mil millones de dólares en inversiones. Tal vez sea que el Estado va a poner este dinero que no ha desembolsado la compañía. ¿Será tomando el capital de reserva de la compañía, y las utilidades futuras para focalizarlos en inversiones? Es una posibilidad. Sin embargo, hay otras urgencias, y estas suelen concentrar la atención del kirchnerismo. Alguien tiene que hacerse cargo de la factura de importación de combustible de este año, que, todo lo indica, va sumar entre 12 mil y 14 mil millones de dólares. Además, seguramente YPF será llamada a poner el hombro para ayudar a compensar el déficit de Aerolíneas. Todo esto podría rápidamente concentrar buena parte de los recursos ganados con la expropiación, dejando poco espacio para los esfuerzos de mediano o largo plazo, que son los que podrían alterar el balance energético.
Así como ocurre con la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, todo indica que la expropiación parcial de las acciones de Repsol será puesta al servicio de las urgencias, y no de concentrar recursos para enfrentar problemas estructurales. La consecuencia, pasado el tiempo en que estas medidas dan (abundante) oxígeno a la política oficial, es que los problemas siguen allí, sólo que profundizados. El gobierno “nacional y popular” permitió que la dependencia energética se fuera profundizando durante todos estos años, opinando que la holgura extraordinaria de los superávits comercial y fiscal logrados con el brutal ajuste de 2001/2002, duraría por siempre. Como en otros terrenos, la política energética K fue dilapidar recursos en repartirlos generosamente a la burguesía (“nacional” e imperialista) mientras los hubo. No olvidemos los programas Petróleo Plus y Refino Plus lanzados en 2008, que significaron más de 1.500 millones de pesos al año, para subsidiar a las empresas con el objetivo de aumentar la producción (lo que no ocurrió) y que en buena medida beneficiaron a los exportadores, es decir a quienes vendían en el exterior los recursos que acá escasean. ¿Cambiará el ingreso del Estado a YPF esta lógica de la política hidrocarburífera? ¿O dará más recursos para administrar una abundancia poco duradera, y seguir pateando los problemas hacia adelante? Nos inclinamos por la segunda alternativa.
Por supuesto, también está la posibilidad de que el kirchnerismo haga un poco de “frondizismo”, es decir ponga proa al autoabastecimiento, abriendo el juego a otras multinacionales imperialistas. Los recursos no convencionales de petróleo y gas son de tal magnitud que podrían convertir a la Argentina en un país petrolero (gasífero ya lo es), y no sólo un país con petróleo, diferencia sutil pero no desdeñable. Podría conjeturarse si, además de las urgencias inmediatas, la posibilidad de esta formidable renta no fue lo que empujó el súbito fervor soberano del gobierno nacional y los gobernadores.
La dificultad que se presenta, es que la explotación de estos recursos requiere formidables inversiones en tecnología, y tiene largos tiempos hasta que las explotaciones puedan ser aprovechadas económicamente. Esto escapa a los recursos que el gobierno podría dirigir hacia el sector, considerando que ya la compra de las acciones le significará un desembolso considerable. Por eso, como prevé la ley, una “integración del capital público y privado, nacional e internacional, en alianzas estratégicas” podría venir a salvar las dificultades. Es decir, haciendo como Frondizi en su momento, el gobierno podría buscar el autoabastecimiento de la mano de un acuerdo con las privadas. Exxon móvil ha desarrollado en EEUU tecnología que podría permitir explotar el shale oil en el país. Podría cambiarse, entonces, una situación de control de la principal empresa hidrocarburífera por el capital extranjero, a una empresa con mayoría de propiedad estatal que realice leoninos contratos con el capital privado. Al modo como Frondizi logró el autoabastecimiento, alimentando la entrada de las petroleras extranjeras y dando en concesión grandes extensiones (por una supuesta exploración que en realidad ya había sido hecha en buena parte por YPF), aparte de garantizarles cuota de mercado para los productos derivados de petróleo en el mercado interno.
Esta “división del trabajo”, entre el gobierno y el capital extranjero, podría permitirle al primero concentrarse en el corto plazo, usando los recursos de YPF S.A. para salvar en la coyuntura las urgencias petroleras, mientras cruza los dedos a la espera de que el capital extranjero sea quien resuelva los problemas estructurales. La medida “soberana” anunciada ayer, podría derivar entonces en nuevas formas, más mediadas pero no menos onerosas, de dependencia.
A pesar de que lo que busca presentarse como una medida nacional no es más que una transacción de compra y venta, podría abrir fuertes tensiones entre la Argentina y el Estado Español, contando este último con el respaldo de la Unión Europea, y probablemente de otras potencias. Las amenazas ya lanzadas por el gobierno imperialista español y de sus socios de la Unión Europea merecen todo nuestro rechazo. Sin embargo, acá también, tras la pirotecnia, pueda haber una negociación dura (pero negociación al fin), que deje a todos medianamente contentos. Brufau le ha puesto precio en 10.500 millones de dólares a su reclamo, y el gobierno maneja casi la mitad, pero podrían cerrar trato a mitad de camino. No estaría nada mal para Repsol. Equivaldría a algo así como la ganancia neta que ha dejado la empresa en desde 1999, es decir unos 8 mil millones de dólares. Considerando el vaciamiento que han hecho de la empresa, girando al exterior más dólares que los ganados (14 mil millones de dólares), y que a la empresa fue adquirida en 1999 por 13 mil millones de dólares (con la ayuda de una subvaluación de la compañía avalada por el gobierno de Menem), el resultado sería bastante ganancioso, aunque reduciría a Repsol a lo que siempre fue, una empresa refinadora con pocos recursos petroleros propios. Desde el punto de vista del gobierno argentino, en cambio, sería pagar una factura demasiado onerosa para poner fin a una entrega, para lo cual dispondrán probablemente una ingeniería financiera entre la ANSES (vendiendo bonos a cambio de dólares) y el Banco Central (comprando los dólares del ANSES para prestarlos al gobierno), o alguna variante similar. Nuevamente es la plata que no se destina garantizar el 82% móvil, la que de una u otra forma será seguramente utilizada para financiar el ingreso del Estado en YPF S.A.
No habrá soberanía hidrocarburífera si no se avanza en una expropiación sin pago no sólo del 100% de las acciones de Repsol-YPF, sino también del conjunto de las empresas que participan en la extracción y refinación. Esta sería la única vía para hacer una contabilidad general de las reservas disponibles y cortar en lo inmediato toda exportación, a los fines de garantizar en el plazo más corto el autoabastecimiento. También, permitiría establecer en lo inmediato los excedentes disponibles que puedan volcarse hacia la explotación de recursos no convencionales, lo cual merece además un debate sobre las formidables consecuencias ecológicas de estas explotaciones, muy superiores a las de petróleo y gas convencional (debate que, como en el caso minero, cuando hay buena renta en juego el gobierno no está dispuesto a permitir). Pero claro, una iniciativa semejante resultaría “disfuncional” para la burguesía argentina, que a lo sumo aspira a que esta renacionalización parcial le permita morder una parte del negocio petrolero, reeditando en alguna medida el “capitalismo de amigos” que el gobierno viene poniendo en el freezer en algunos sectores (pero no en todos). La vocación “nacional” de la burguesía y el gobierno, no llega a más que buscar una mejor participación en la renta petrolera. La propia historia de YPF, que fue puesta al servicio de la valorización de capital de los contratistas en desmedro de su capacidad operativa, así lo ilustra. Es sólo la clase obrera, acaudillando al conjunto del pueblo pobre, la que puede proponerse una salida verdaderamente nacional y antiimperialista, imponiendo una gestión de estos recursos estratégicos en función de las necesidades, como parte de una reorganización del conjunto de la economía nacional sobre nuevas bases.
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